Gibón (gibones): Características, hábitat, comportamiento y más

Los gibones (gibón) son una especie de monos considerados los simios más pequeños del mundo y los cuales se encuentran en las selvas tropicales de Asia. De hecho, se piensa que los gibones eran muy respetados y apreciados en la cultura China en donde se mantenían como mascotas de lujo.

Cabe indicar que pertenece a la familia Hylobatidae (familia de primates Hominoideos, como los chimpancés, gorilas, orangutanes, bonobos o el humano). Por lo tanto, se les considera un puente entre los primates del viejo mundo y los simios grandes.

Ahora bien, frente a los otros animales hominoideos como son el ser humano y el chimpancé, estos se diferencian por el hecho de llevar vida en los árboles, por ser más pequeños. Además, por tener los brazos más largos con respecto al cuerpo, ser monógamos y por moverse haciendo péndulo con los brazos.

Es más, un gibón con un solo impulso se puede desplazar a una increíble distancia de 3 metros. Cuando están en el suelo, pueden caminar tranquilamente erguidos en sus dos patas. Como simios que son, carecen de cola, lo cual los distingue de los monos que sí la tienen. Así mismo se diferencian por tener personalidades distintas y crear fuertes lazos familiares.

gibon de manos blancas
Gibón de manos blancas

Pero, lamentablemente, la mayoría de las especies de gibón están amenazadas y en peligro de extinción por la destrucción de los bosques, la caza y el comercio ilegal.

Características físicas del gibón

En realidad, existen 14 especies de gibones con un tamaño que varía entre los 40 y 90 centímetros aproximadamente. Ahora bien, tal como todos los simios no tienen cola, pero se distinguen de los simios grandes por sus largas y delgadas extremidades. Las manos con forma de gancho, el hocico es corto, el cráneo es grande y el pelo más tupido.

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Aunque, la mayoría de los demás grupos son bastante pequeños, con respecto al tamaño también varía. La especie más grande es el siamang, que alcanza 90 centímetros y hasta puede llegar al metro y medio. Asimismo, los gibones más pequeños tienen un peso de unos 4 kgs, mientras que los grandes pueden pesar 13 kilos o más.

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Sin embargo, no se observan diferencias físicas notorias entre los machos y las hembras. Además, la coloración del pelaje varía entre negro, gris, marrón o crema, con manchas blancas en las manos, pies y rostro. Se puede observar una demarcación por un borde de pelos de color blanco que les hace resaltar la zona circundante a los ojos, nariz y boca.

Asimismo, su pelaje cambia. Se les va oscureciendo según la edad y el sexo que tengan. Va desde el color negro al blanco. Es más, poseen una característica muy llamativa en la nariz con las fosas nasales pegadas y dirigidas hacia abajo.

Otra exclusiva es la forma del dedo pulgar y cómo lo mueven. El cual, al movilizarse, se iguala al resto de los dedos, pero al estar usando objetos, se opone como los de los humanos.

Hábitat de los gibones

El hábitat natural de los gibones es la selva tropical o muy lluviosa de China, la India, Indonesia y las islas de Borneo, Sumatra o Java. Estos hermosos animales viven en los árboles de los cuales se alimentan y los siamangs prefieren las zonas más altas, porque les gusta alimentarse de hojas.

Es más, estos monos a diferencia de otros, pueden sobrevivir suficientemente bien en zonas arbóreas y taladas, pero, al igual que el siamang, se encuentran en serio peligro de extinción dado el auge poblacional del sudeste asiático, junto a la deforestación en esa zona. De hecho, ciertas especies, como el gibón de manos blancas, ya está extinguido y otras, como el plateado o el de Hainan, están a punto de hacerlo.

Solo cuentan con aproximadamente 250 y 20 individuos registrados. Por otro lado, otras de las amenazas a las que se enfrentan son el ser cazados para exhibirlos en zoológicos, como mascotas e inclusive para comer o usar su cuerpo como ingrediente de medicamentos.

Comportamiento del gibón

El gibón es un animal que generalmente vive en grupos familiares, algo que es muy habitual en los monos. Defiende su área con firmeza, intimidando sonora y visualmente. De hecho, sus vocalizaciones se pueden escuchar de forma nítida a más de un kilómetro de distancia: cuando la pareja que domina un área forma un dueto en donde a veces se suman sus crías.

Igualmente, los machos cantan para marcar su territorio o para atraer a las hembras. Además, se movilizan en grupos de 4, una pareja con dos crías y se mantienen muy juntos físicamente a través del acicalamiento. Son monógamos entre ellos (a excepción del gibón de cresta negra).

También poseen un impresionante sistema de locomoción y de vocalizaciones para comunicarse entre ellos.

gibones - siamang
Siamang

En cuanto a la alimentación, estos primates se alimentan con pura pulpa de fruta y más que nada de las pequeñas con colores vistosos y lo hacen durante todo el día hasta poco antes de que anochezca.

Asimismo, comen en familia, para de esta manera evitar enfrentarse a primates de los alrededores, más grandes que ellos. Por otro lado, muchas especies consumen también las hojas tiernas de los árboles y algunos insectos, para obtener proteínas.

Reproducción

Los gibones se caracterizan porque no son polígamos. Es decir, tienen una sola pareja, lo que es una condición muy rara entre los monos y sus hábitos reproductivos varían según la especie.

Por ejemplo, los manos blancas Hylobates lar se reproducen cada 2 o 3 años y la gestación dura de 7 a 8 meses dando a luz una sola cría al igual que las hembras adultas de la especie Hoolock hoolock.

Generalmente, las madres le proporcionan muchos cuidados a sus crías hasta alcanzar su madurez sexual. En lo que se refiere al apareamiento, forman parejas para toda la vida y tratan de proteger eficazmente su pequeño reino. Es más, no tienen un período de reproducción definido y así como los humanos se pueden aparear en cualquier momento o época del año.

Asimismo, las hembras poseen un ciclo menstrual de 30 días y su tiempo de gestación tiene un promedio de 200 días, pariendo solamente una cría, a la cual transporta agarrado al pecho de la madre. Todo gracias a un reflejo que también está presente en los bebés humanos y que los hace sujetarse con fuerza al pelo de la madre y se conoce como reflejo de Babinski.

Además, es algo de vital importancia, dado que los gibones se desplazan por medio de saltos entre las ramas.

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